domingo, 2 de octubre de 2016

¿ A dónde va la basura?

Salir de casa con las bolsas y acercarse al contenedor para tirarlas es un gesto que todos conocemos y que nos resulta cotidiano, al día siguiente o dos días los contenedores vuelven a estar vacíos ¿Y qué pasa?¿Desaparece la basura por arte de magia?

 Bueno, sabemos que de forma milagrosa no lo hace por que hemos visto a los camiones de basura recoger los contenedores, ¿Entonces que sucede con la basura que sacamos a diario de nuestras casas y los operarios introducen en los camiones? Puede que esta pregunta te haya rondado la cabeza alguna vez y tengas la curiosidad de saber que ocurre.




En nuestras calles nos encontramos diferentes contenedores de recogida selectiva cada uno de un color, que representa a nivel nacional qué residuo ha de depositarse en él. Todos estamos acostumbrados a ver contenedores amarillos, verdes, grises, azules.....y marrones. Los cuatro primeros (amarillo, azul, verde y gris) son los más extendidos y los que probablemente más estemos acostumbrados a utilizar, por que es el modelo de recogida más utilizado en nuestro país, pero no es ni mucho menos el único. Es más, con motivo de los porcentajes de recuperación y reciclado impuestos por Europa ya vemos en algunos municipios (y cada vez será en más) un contenedor marrón, que se utiliza exclusivamente para depositar restos orgánicos.

Una vez que sabemos que contenedores son los más habituales, pasemos a ver que es lo que ocurre con cada uno de ellos una vez que nos despreocupamos y dejamos la basura en su interior.


  • El contenedor amarillo: En él depositamos los llamados Envases Ligeros (aquí) y son recogidos por camones de basura que pueden o no estar bicompartimentados, es decir, que cuentan con una división de la caja para dos residuos, por lo tanto un único camión puede recoger en el mismo viaje por ejemplo el contenedor amarillo (que va a un compartimento) y el contenedor gris (que va a otro compartimento) quedando los residuos recogidos y separados. Una vez el camión realiza la ruta de recogida, los residuos del contenedor amarillo se llevan a Plantas de selección cuya misión consiste en separar los envases por materiales (PET, PEAD, Film, PP, PS, EPS, PVC, otros plásticos, brik, acero y aluminio) mediante diferentes maquinarias o manualmente según la tipología de cada planta. Una vez separados, cada material es prensado en balas y almacenadas para que el reciclador las adquiera y se transformen en nuevos productos.
  • El contenedor azul: Es el dedicado a la recepción de papel y cartón. Se recoge en camiones de basura que llevarán sus residuos a instalaciones de recuperación donde se acondicionan y prensan en balas para posteriormente ir a parar a la industria papelera. En España la industria papelera tiene capacidad para reciclar el 100% del papel recuperado e incluso importa de otros países según los datos de Aspapel.
  • El contenedor verde: es el más veterano de los de recogida selectiva y el más reconocible por su forma de iglú (en ocasiones tiene otras formas), su implantación se remonta a 1982 y de hecho, es uno de los más y mejor utilizados. Sirve para depositar envases de vidrio y suele ser de los que más tarda en llenarse, también es del que más nos enteramos cuando lo recogen por el gran ruido que generan las cientos de botellas y frascos que caen al interior del camión. Una vez que el vidrio se encuentra en los camiones es llevado a instalaciones de preparación donde se limpia de impurezas y se tritura en trozos de pequeño tamaño, también llamado calcín, el cual será llevado después a fundiciones para volver a formar envases u otros productos de vidrio.
  • El contenedor gris o verde oscuro (según el municipio): es el llamado "fracción resto" y en él han de depositarse residuos que no podemos tirar a los contenedores anteriormente descritos o que tengan que llevarse al punto limpio como bombillas, fluorescentes, electrodomésticos, pinturas, etc. Por lo tanto tiraremos materia orgánica y residuos no peligrosos como colillas, cenizas, pañales, compresas, platos, vasos, cerámica, etc. Su recogida es bastante frecuente y puede recogerse en camiones bicompartimentados ( pudiendo recoger a parte otra fracción más, como el contenedor amarillo), pero este caso es más singular. Mientras que los anteriores son contenedores de recogida selectiva donde un SIG (Sistema Integrado de Gestión) se encarga de financiar su recogida y tratamiento, el contenedor de fracción resto es de competencia municipal, por lo que tienen varias opciones, por un lado, la más barata y la que muchos ayuntamientos siguen utilizando es llevar esos residuos directamente a vertedero, con todos los inconvenientes que ello conlleva; otras opciones más caras pero mejores son llevarlos a instalaciones de incineración con o sin recuperación de energía; o llevarlos a una Planta de tratamiento de RSU donde se realiza una separación de los materiales que se puedan reciclar por un lado y la materia orgánica por otro, que puede reciclarse en abono mediante su compostaje u obtener energía a partir de biogás mediante la biometanización. 
  • El contenedor marrón: llamado también "el quinto contenedor" será cada vez más común en nuestros barrios (si es que no eres de un municipio donde ya se utilicen) y nos tenemos que ir mentalizando´ya que en torno al 40% de residuos que generamos en el hogar es materia orgánica. Se utiliza para la recogida de materia orgánica y esta es una fracción muy sensible a los impropios (residuos que no sean materia orgánica en este caso) por lo que quien haga uso de ellos ha de estar concienciado de hacerlo bien y por ello es que la mayoría cuentan con cerradura y llave. Algunos de los residuos que se pueden tirar en él son: restos de carne, pescado, pan, fruta, verdura, bolsas de té,marisco, restos de jardinería, etc. El aprovechamiento que se le puede dar es la obtención de compost, siendo este de mayor calidad que el procedente de la fracción resto y también pueden convertirse en biogás mediante la biometanización.

Diagrama del flujo de residuos


Lo mejor que podemos hacer nosotros como ciudadanos para que la gestión de residuos sea eficiente es concienciarnos en separarlos en origen y depositarlos en los contenedores correspondientes, con ello conseguimos una mayor calidad y aprovechamiento además de todas las ventajas que implica el reciclaje.
Como hemos visto, hay una largo camino desde que dejamos a diario nuestras bolsas en los contenedores, con un gran número de sectores implicados actuando como los eslabones de una cadena, de la que todos somos parte importante y las cuales debemos esforzarnos si queremos contribuir a mejorar nuestro entorno.