jueves, 19 de enero de 2017

#ReduceYAhorra, otra forma de ver #ReciclaYRespira de ECOEMBES


En las calles de España nos solemos encontrar varios contenedores diferentes según los materiales que se han de depositar en cada uno de ellos, dependiendo del modelo de recogida implantado en el municipio existen 4 ó 5 (Amarillo, azul, gris (o verde), iglú verde y cada vez más frecuentemente el marrón). Dos de estos contenedores son gestionados por ECOEMBES, concretamente el amarillo (envases ligeros de plástico, metálicos y brik) y azul (envases de papel y cartón). En resumidas cuentas, la labor de esta entidad sin ánimo de lucro es gestionar los residuos de envases que se ponen en el mercado y que pagan el Punto Verde para reciclarlos.


Una de las campañas publicitarias que actualmente ECOEMBES tiene en los medios de comunicación, es un anuncio donde se invita a reciclar envases mostrando que el beneficio que conlleva reciclar 6 latas equivale a contrarrestar 10 minutos de emisiones de un tubo de escape (no sabemos si se refiere al de una motocicleta o de un trailer, pero eso es otra cuestión). Si no sabes de que anuncio estamos hablando lo dejamos aquí debajo.


Visto esto, vamos a darle una vuelta de tuerca a este spot y a mirar un poco más allá del reciclaje de esas 6 latas.

Para gestionar los residuos existe una jerarquía que tiene un orden establecido que comienza por el tratamiento más óptimo y termina por el menos indicado que se le deben dar a los residuos, que son los siguientes:

Jerarquía de tratamiento de residuos



Y en esta pirámide el orden de los factores sí altera el producto, es decir, que es mejor evitar generar un residuo que tener que reciclarlo, o, reciclar un residuo es mejor que tirarlo en vertedero.

Teniendo esto en cuenta, la prevención es la mejor opción de todas, de ahí que "El mejor residuo es el que no se genera". Pero no siempre es posible evitar generar residuos, de echo es muy difícil según en qué aspectos, por ello es necesario ir bajando escalones en la pirámide tratando siempre que sean los menos posibles.

Entonces, como viendo este anuncio sabemos a lo que equivale reciclar 6 latas, vamos a ir más lejos haciéndonos la siguiente pregunta:

¿Qué ocurre si en vez de reciclar 6 latas evitas generarlas?

De esta manera estaríamos dando cumplimiento a la primera medida de la jerarquía que es la prevención. Para cuantificar el ahorro ambiental, económico y social que supone tanto la prevención como el reciclaje es necesario tener en cuenta el Ciclo de Vida de estas latas, desde que se extrae la materia prima hasta que es reciclada o depositada en vertedero. En el caso que nos ocupa vamos a cuantificar el ahorro que supone la fabricación del aluminio para confeccionar 6 latas, a lo que habría que sumar los impactos de su transporte y una vez convertido en residuo su reciclaje (que aunque menos, también tiene unos consumos).

Lo primero de todo es que las latas pueden ser de varios materiales, que son el acero o el aluminio, pero teniendo este segundo un mayor impacto en su fabricación. Cada vez son más los envasadores que se están pasando a este ligero metal no férreo por lo que vamos a basar la hipótesis en que las 6 latas están fabricadas en aluminio.


Producir aluminio requiere de bauxita y de costosos procesos que consumen gran cantidad de materias primas, energía y producen emisiones de gases y otros residuos, de ahí la importancia de reciclar el aluminio que desechemos en nuestra vida diaria.
De los diferentes usos que se le da al aluminio, el 26% es la fabricación de envases, cantidad que es muy significativa y supone más de 38.000 millones de latas solo en Europa.

En la siguiente tabla se expone la cantidad de materias y energía que se consume en la fabricación de aluminio para hacer 6 latas y como es un número muy pequeño hacemos los cálculos para lo que se ahorraría si evitamos generar 1.000 latas.


Como se puede apreciar, la cantidad de materiales y energía que se ahorra por evitar producir el aluminio de 6 latas es considerable, teniendo en cuenta los millones de envases de estas características que se fabrican. 

Estos datos por sí solos no conforman el ahorro total que supone evitar generar 6 latas de aluminio, puesto que habría que sumar las emisiones de gases de efecto invernadero, consumos energéticos y demás factores presentes en todo el ciclo de vida de las latas (cuyos datos no nos ha sido posible conseguir), pero nos da una idea de la cantidad de materia y energía que ahorramos, con sus correspondientes beneficios para la salud y el medio ambiente.

¿Cómo puedo contribuir como consumidor a evitar generar residuos de envases de aluminio?

Como consumidores tenemos en nuestra mano realizar un consumo responsable intentando generar la menor cantidad de residuos, minimizando los que generemos, reutilizando los que sean posible y finalmente depositando los restantes en los contenedores correspondientes para reciclar.

Actuaciones que puedes tú como consumidor puedes realizar:

- Intenta comprar productos a granel
- Elige los productos con menor cantidad de envase
- Opta por productos con envases unitarios grandes, por ejemplo: una garrafa de 5 litros de agua en lugar de cinco de 1 litro; un paquete de 1kg de azúcar en lugar de un pack de sobres monodosis, etc.
- Reutiliza los envases para su mismo fin u otro que quieras darle, aquí tu imaginación pone el límite. Aquí tienes ejemplos de reutilizar botellas, latas y vidrio.
- Los residuos que no hayas podido evitar ni reutilizar o que ya hayan cumplido la misión para los que los reutilizaste deposítalos en el contenedor correspondiente para que puedan ser reciclados

¿Por qué es importante el reciclaje de materiales y del aluminio en este caso en concreto?

Por que reciclando aluminio se ahorra el 95% de la energía que necesitaríamos para producir el mismo aluminio a partir de la bauxita y materias primas y además es un material infinitamente reciclable sin que pierda sus propiedades.

                      




Fuentes consultadas


  • www.aluminio.org
  • http://mediambient.gencat.cat/
  • www.vc.ehu.es/