miércoles, 25 de octubre de 2017

EL "FIN" DE LAS BOLSAS DE PLÁSTICO


España pondrá "fin" a las bolsas ligeras de plástico dando cumplimiento a una Directiva Europea

Hoy día se consumen entre 500.000 millones y 1 billón de bolsas de plástico en el mundo, que resulta una cantidad ingente y que genera por lo tanto una descomunal cantidad de residuos de bolsas, de las cuales solo termina reciclándose menos del 10%, el resto termina con suerte, en los cajones de casa, o si no, contaminando bosques, ríos y océanos y formando parte de la dieta de algún animal que por desgracia se ha encontrado con este desagradable aperitivo. 

Lejos de ser un problema menor, un estudio revela que en 2015 el 90% de las aves habían ingerido ya plástico y que en 2050 el porcentaje ascenderá hasta el 99%, es decir ¡Casi todas!. Y otro estudio de la ONU afirma que de seguir así, en 2050 habrá en el océano más plástico que peces. Lejos de ser una sustancia inocua, el plástico es el causante de más de 100.000 muertes al año de animales.
Se vierten cada segundos unos 200kg de residuos plásticos al océano y los investigadores señalan que hay 360.000 piezas de plástico por cada metro cuadrado en la mayoría de los océanos del mundo y que esta cantidad seguirá aumentando si no se toman medidas contundentes.
Las bolsas tardan unos 150 años en descomponerse y al hacerlo no desaparecen de manera inocua, sino que se van fragmentando en pequeñas partículas llamadas microplásticos, que son absorbidas por la vida marina, acumulándose en su interior y causando múltiples daños. Esto también nos afecta a los humanos, ya que pescamos y consumimos muchas especies que contienen microplásticos en su interior.
Para cambiar esta situación, en Europa surgió una Directiva de obligado cumplimiento para los estados miembros que establece la eliminación de las bolsas de plástico. Esta legislación aspira a reducir el nivel de consumo anual a un máximo de 90 bolsas por persona al año el 31 de diciembre de 2019 y no más de 40 a 31 de diciembre de 2025.
España dará cumplimiento con retraso a esa normativa mediante la elaboración de un Real Decreto que entrará en vigor el 1 de enero de 2018. Como dato, sólo en 2014 se pusieron en el mercado español 62.560 toneladas de bolsas de plástico de menos de 50 micras, equivalentes a más de 6.700 millones de unidades. En España se consumen de media 144 bolsas por habitante y año y para lograr la reducción establecida en la normativa, a partir de 2018 se prohibe la entrega gratuita de las bolsas ligeras de plástico (entre 15-30 micras) en los establecimientos comerciales, salvo algunas excepciones por razones de higiene (<15 micras) y las bolsas superiores a 50 micras, que son más reutilizables y deberán contener un mínimo del 30% de plástico reciclado; y en 2020 se prohibirá la venta de bolsas de plástico ligeras y fragmentables a excepción de las compostables. El precio de venta oscilará entre los 5 y los 30 céntimos de euro, en función de su espesor.
La polémica surge en que hay bolsas que seguirán siendo gratuitas, las inferiores a 15 micras y las superiores a 50, y esto puede ser aprovechado por los establecimientos para cambiar las actuales y hacer que todas sigan siendo gratis.
Por otra parte, si se quiere reducir la cantidad de residuos de bolsas ligeras, cobrarlas no conllevará una gran reducción, porque quien no esté concienciado preferirá pagar el poco precio que cuestan a tener que ir cargado con bolsas de casa.
Si de verdad se quiere evitar que estos residuos terminen contaminando los mares, debería prohibirse su venta, puesto que cobrar por ellas ya se hace hoy en día en la mayoría de establecimientos y siguen generándose una cantidad importante de residuos.
Y ojo, por que tras la prohibición de las bolsas de plástico, les siguen medidas para reducir el uso de cubiertos, platos, vasos y pajitas de plástico, además de los microplásticos de los cosméticos, como ya se ha hecho en otros países europeos o de otros continentes.